Rocío Flores

Rocío Flores rompe el silencio y decide contar al fin toda la verdad

Rocío Flores se ha sincerado sobre su principal preocupación de estas últimas semanas

Rocío Flores está permanentemente en el candelero. Sea por sus polémicas familiares, por las infidelidades de su novio o por la batalla que mantiene con su madre, no está ni un minuto tranquila.

La hija de Rociíto saltaba a la palestra hace unos años, participando en un reality como defensora de su padre, que concursaba. A pesar de que entonces decía que la tele no era para ella, le cogió el gustillo a la cámara y ya no la ha dejado.

Ahora, tiene silla fija cada semana en El programa de Ana Rosa y en Ya son las ocho. Desde allí comenta la actualidad y opina sobre todos los líos que envuelven a su familia. Últimamente, Rocío Flores hace sus apariciones televisivas de pie, sin sentarse en el sofá o la mesa con el resto de colaboradores.

El motivo es la lipoescultura que se hizo hace varias semanas y que la ha llevado, literalmente, por el camino de la amargura. Pese a que la hija de Antonio David Flores se ha esforzado siempre por aparentar normalidad, acaba de sincerarse sobre la realidad de esta intervención. 

Rocío Flores habla claro sobre los dolores que padece

Rocío Flores ha vivido un cambio físico bastante radical en estos últimos años. Poco queda de la joven tímida y con sobrepeso que conocimos en GH VIP. La novia de Manuel Bedmar se ha puesto manos a la obra y lleva ya unas cuantas operaciones y tratamientos para mejorar la silueta y retocar su cara por completo. 

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Respecto a la lipoescultura de cuerpo entero que se realizó, Rocío ha explicado que es muy dolorosa. "Los primeros días son cruciales, no puedes hacer prácticamente nada sola, pero eso depende de cada persona". La joven asegura que tiene el umbral del dolor muy bajo y que "lo pasé muy mal". 

La tertuliana se define como "pésima paciente". Lleva desde el 28 de marzo con una faja "que no que quito para nada, ni para ducharme porque es como un neopreno y me bañaba y luego me secaba con el secador. Ese momento era un suplicio".

En estos momentos, Rocío todavía tiene que llevar "una tabla de corcho y dos fajas tubulares que no me puedo quitar prácticamente durante el día". Para dormir ya no lleva estas prendas aunque durante el día "me la sigo poniendo porque noto que me comprime la piel y me siento más segura".

Rocío Flores muestra la tabla de corcho
Rocío Flores ha mostrado la tabla de corcho que lleva bajo la faja | Instagram

Confiesa que "todavía estoy regular porque tengo bastante inflamación en el abdomen y en la zona de los flancos se han creado bultos".

La operación, en su caso, duro 4 horas "y hubo alguna complicación. Todo es elegir bien a las personas". Ahora tiene varias cicatrices en la piel. "Son puntitos pequeños (con el tiempo no se nota nada) que aparecen en función de lo que te quiten y dónde. Yo llevo varias!

Rocío, que mide 1,59 m asegura que "me han quitado 4 kilos de grasa en total, me lo noto sobre todo en la ropa".

Ahora le queda una larga y lenta recuperación que puede durar entre seis meses y un año. También es consciente que "ahora tengo que empezar a hacer deporte e ir poco a poco endureciendo. De momento ya puedo empezar por las piernas y espalda, todo menos los abdominales. 

Instagram de Rocío Flores hablando de su operación
Rocío Flores tiene cicatrices debido a su operación | Instagram

El embarazo del que Rocío Flores todavía no ha hablado

Una de las dudas de los seguidores de Ro Flores es si podrá quedarse embarazada después de la lipoescultura. Ella misma confiesa que "le da miedo" saber la respuesta, por lo que todavía no se ha atrevido a formularla a los doctores.

Tiene previsto interesarse por el tema en la siguiente revisión que tiene programada. Uno de sus deseos es el de ser madre joven, por lo que la maternidad ronda ya por su cabeza.

Otro aspecto que ha dejado sin palabras a a sus seguidores es la forma como tiene que orinar Rocío.

"Hago pis de pie. Aprendí con la faja de cuerpo entero, tenía un agujero en medio y así aprendí. Ahora que no la llevo y llevo las tubulares, pues tampoco puedo sentarme bien con ellas puestas así que la verdad es que me va bastante mejor.