Jesús Mariñas asiste a una corrida de toros de la beneficiencia

Jesús Mariñas sorprendió a su familia con su última confesión antes de morir

Jesús Mariñas estuvo analizando la crónica social hasta el final de su trayectoria

Jesús Mariñas ha fallecido a los 79 años a causa de un cáncer de vejiga que le obligó a ingresar en un hospital madrileño.

Ha pasado sus últimos días muy controlado, pero los médicos no han podido hacer nada por él y se ha marchado para siempre. Eso sí, ha dejado un legado inolvidable que no ha descuidado ni un solo momento, ni en la etapa más dura de su enfermedad.

Jesús Mariñas escribía una columna en la revista Diez Minutos y antes de fallecer dejó preparado una reflexión que ha sorprendido a su familia. El periodista analizó los últimos acontecimientos de la vida de Isabel Pantoja, una cantante mítica dentro de la prensa rosa.

El gallego conocía todos sus secretos, por eso sus palabras tienen tanta autoridad y son recogidas por el resto de profesionales.

Jesús Mariñas
Jesús Mariñas tiene a sus espaldas una carrera brillante | GTRES

Jesús paralizó a sus familiares cercanos demostrando que no existe ninguna enfermedad capaz de frenar su instinto periodístico. Mientras estaba ingresado escribió una crónica que analizaba la última noticia que ha recibido Isabel Pantoja.

La tonadillera ha estado a punto de entrar en la cárcel porque había sido acusada de un delito de insolvencia punible, pero ha sido absuelta.

“El juez ha dictado sentencia absolutoria y con esta postura Isabel no deberá volver a ingresar en prisión esos tres años que le pedían. Esta noticia llega como un rayo de sol a la vida de la cantante, que se enfrenta a uno de sus peores momentos”. Esta reflexión de Mariñas ha cobrado una relevancia especial, pues ahora sabemos que la hizo estando muy enfermo.

▶️ La desgarradora última foto con vida de Jesús Mariñas

Los herederos del mítico experto en corazón pueden sentirse orgullosos, pues ha estado trabajando hasta el final de su trayectoria. Ha luchado contra su enfermedad hasta el último momento, convirtiéndose así en un referente para muchos pacientes.

También lo es para las nuevas generaciones de periodistas, quienes lamentan la triste pérdida que ha vestido de luto el mundo rosa.

Jesús Mariñas ha estado bien acompañado

Jesús dedicó sus últimas palabras profesionales a Isabel Pantoja, detalle que la cantante no debería olvidar, pues es todo un privilegio. El periodista disfrutaba de una relación estupenda con muchos rostros de la crónica social, a pesar de que era bastante estricto. No consentía que ningún famoso mintiera ni intentara engañar al público, por eso siempre sacaba la verdad a la luz.

Montaje con las caras de Jesús Mariñas y su marido
Jesús Mariñas ha estado casado 30 años con Elio | España Diario

Mariñas se ha marchado para siempre rodeado de sus seres queridos, especialmente de su marido Elio Valderrama. Este último se dedica al mundo de la fotografía y es un buen profesional, aunque su trayectoria ha sido mucho más discreta.

Es muy difícil competir con el gallego, pues su temperamento era capaz de eclipsar a cualquier que se pusiera a su lado.

Mariñas ha sido uno de los grandes enemigos de su compañera Karmele Marchante, con quien coincidió en el programa Tómbola. Supieron sacar partido de esta enemistad, de hecho protagonizaron varios anuncios publicitarios juntos. Pero fuera de cámaras se llevaban realmente mal y apenas tenían contacto, pues ambos sabían que eran competencia.

Jesús Mariñas contó lo que sabía

Jesús sorprendió a sus seres queridos antes de morir porque sacó fuerzas para hacer algo: opinar sobre los problemas de Isabel Pantoja. “Está claro que sí puede volver a sonreír tras la sentencia dictada por el juez. No cabe duda de que a partir de ahora veremos y tendremos una Pantoja diferente, renacida y renovada”, escribió en Diez Minutos.

Mariñas se ha marchado para siempre, pero ha dejado tras él un recuerdo imborrable. Sus exclusivas, sus comentarios y sus intervenciones televisivas permanecerán en la memoria de todos. Tenía a sus espaldas un ejército de fieles seguidores y unos compañeros que lamentan enormemente su pérdida.