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Irene Rosales con el micrófono en un plató de Telecinco

Irene Rosales descubre que deberá irse de casa por las deudas

Irene Rosales podría estar preocupada por lo que han contado en 'Viva la Vida'

Irene Rosales sabe que su suegra Isabel Pantoja deberá abandonar la finca Cantora en cuestión de meses. La tonadillera está atravesando una situación económica delicada y supuestamente ha pensado que lo mejor es dejar su domicilio. Tiene una serie de deudas que le impiden avanzar, por eso ha pasado a la acción y quiere poner su famoso inmueble a la venta.

Irene Rosales trabajaba de colaboradora en Viva la Vida, programa que se ha hecho eco de la delicada situación de la cantante. El tertuliano José Antonio Avilés asegura que Isabel tiene intención de pagar, pero “no va a poder hacer frente de forma selectiva”. Es decir, una vez convierta en dinero su patrimonio no podrá elegir qué pagar primero y qué dejar al descubierto, deberá seguir unas normas.

Montaje de fotos de Kiko Rivera e Irene Rosales con rostros serios
Irene Rosales apoya a Kiko Rivera en todo lo que hace | La Noticia Digital

Irene es consciente de que Isabel tendrá que irse de Cantora, una casa que ha sido su refugio en los peores momentos. La tonadillera vivió en esta finca con su marido Paquirri, quien le dejó en herencia la propiedad después de su repentino fallecimiento. Pantoja ha hecho todo lo posible para no desprenderse del mismo, pero su situación es desesperada.

Irene, al igual que el resto de espectadores de Viva la Vida, se ha quedado sin aliento al descubrir los nuevos planes de su suegra. El programa asegura que la cantante se ha rendido y que ya no seguirá luchando por la polémica Finca. Quiere poner a la venta la propiedad para sanear sus cuentas y empezar de cero en otra ciudad, probablemente Madrid.

Isabel Pantoja con el rostro serio
Irene Rosales conoce los problemas de Isabel Pantoja | GTRES

Rosales prefiere no pronunciarse al respecto, pero es probable que maneje información sobre el tema porque es nuera de la artista. No tiene contacto con ella, pero un porcentaje de la casa que quiere vender le pertenece a Kiko Rivera. Sin embargo, la antigua colaboradora no dará explicaciones y todo hace pensar que se mantendrá al margen hasta que no le quede más remedio.

Irene Rosales, asombrada por los planes de Isabel

Irene se convirtió en el rostro más amable de la familia Pantoja y trabajaba en Viva la Vida, pero tuvo que renunciar a la fama. La tertuliana no se siente cómoda siendo el centro de la noticia y cada vez tenía que resolver más conflictos, por eso decidió marcharse. Actualmente está centrada en otros proyectos profesionales que nada tienen que ver con la televisión.

Rosales y su marido han atravesado problemas económicos serios, pero afortunadamente la situación se solucionó hace unos meses. Ahora la que vive asfixiada por las deudas es Isabel Pantoja y en Telecinco aseguran que ha tocado fondo. Por eso quiere marcharse de Cantora, finca que le ha enfrentado a su hijo Kiko y que le ha hecho perder mucho dinero.

Isabel ha intentado mantener el domicilio que heredó de Paquirri, pero es un inmueble que genera demasiados gastos. Antes ganaba mucho dinero con sus conciertos, pero lleva una época sin facturar y debe hacer ciertos recortes. José Antonio Avilés, uno de los pocos que ha logrado hablar con ella, garantiza que tiene intención de sanear sus cuentas bancarias.

Irene Rosales descubre la triste verdad

Irene, tan prudente como de costumbre, no se ha pronunciado en sus redes sociales sobre lo que está pasando. Ha optado por mantenerse al margen y será su marido Kiko, el otro dueño de Cantora, quien aclare la situación cuando considere oportuno. Por el momento no puede hacer otra cosa más que guardar silencio, pues la situación ya es lo suficientemente triste.

El diario La Razón asegura que Isabel vive rodeada de gatos, los únicos seres que habitan su famosa finca junto a su hermano Agustín. Es este último el que le está convenciendo para mudarse a Madrid, a pesar de que ella no está convencida. Prefiere empezar de cero en una ciudad más tranquila donde pueda estar más protegida de la presión mediática.