Logo whatsapp
Santiago Segura con cara de miedo y susto, primer plano

Santiago Segura confiesa su enfermedad incurable

Santiago Segura convive con una dolencia que afecta a un reducido porcentaje de españoles

Santiago Segura es una de las grandes esperanzas del cine español.

Quizá no represente el cine patrio más internacional o el más aplaudido en los certámenes y festivales, pero a recaudación de taquilla, pocos le ganan.

Segura es el responsable de una de las sagas que más dinero ha recaudado en la historia, la de Torrente. Su principal mérito, no obstante es haber conseguido tres 'taquillazos' en plena pandemia de COVID-19.

Padre no hay más que uno, en 2019, su segunda parte, en 2020 y A todo tren: Destino Asturias, en 2021, son las películas españolas más taquilleras. Y las tres, están dirigidas por él. Almodóvar, Amenábar y compañía, tomad nota.

Santiago Segura en un primer plano con traje blanco
Santiago Segura es el director más taquillero de los últimos años en España | GTRES

Santiago Segura convive con lo que no se va a curar nunca

Al margen de su indiscutible talento cinematográfico, Santiago Segura es un entrañable hombre de familia. Su mujer es María Amaro, quien lleva junto a Segura durante varias décadas. Además, tienen dos hijas en común, Calma y Sirena, ambas actrices en las películas que dirige su padre.

María, que es maquilladora profesional desde los 19 años, es el principal apoyo de Santiago Segura, a las duras y a las maduras. Por ejemplo, para sobrellevar la afección que padece Santiago Segura y que afecta a un 8% de los españoles también.

Se trata de un tinnitus, también conocida como acúfeno. Consiste en percibir un ruido en los oídos o en la cabeza sin que haya nada que lo provoque exteriormente. Se trata de una dolencia muy molesta que, aunque no impide hacer una vida normal, sí complica la relación de la persona que lo padece con el entorno.

A Santiago Segura, le diagnosticaron el tinnitus con 47 años. Fue en 2012 y así lo ha contado en una entrevista en La Razón. “Leí de forma casual, sobre esta enfermedad, me pareció un infierno y pensé: pobre gente”. 

Segura sigue. “Mi caso fue a través de una sordera súbita que tampoco sabía lo que era. Estaba haciendo «Tu cara me suena», me levanté una mañana y en un oído no oía nada. Pensé que era un tapón, pero como a las ocho horas no se me había pasado fui a un otorrino y me dijo que era sordera súbita. A partir de los 40 puede pasar”.

Los medicamentos no le curaron, sino que a los pocos días aparecieron los primeros pitidos y zumbidos. Desde entonces, los padece a pesar de que ha probado de todo para curarlos. “Probé acupuntura, recetas caseras como poner calor y frío e incluso vasodilatadores”. 

Segura convive con su tinnitus

Los acúfenos siguen ahí años después y probablemente lo hará durante toda la vida de Santiago Segura. “Cuando te dicen que va a ser de por vida te pones a llorar, pero también digo que el cerebro se acostumbra y acaba asumiendo el pitido”, explica el bueno de Santiago.

Entre los impedimentos que destaca el colaborador televisivo está el de no poder disfrutar del silencio total, “principalmente al irme a dormir”. Además afirma que “si estoy más estresado o con las defensas bajas lo siento más. Lo peor es cuando estás viendo una película y oyes más alto los pitidos que la película”.

Santiago Segura con su mujer, María Amaro y sus hijas Calma y Sirena
Santiago Segura tiene en su mujer y sus hijas su principal apoyo | GTRES

A pesar de esto, Segura quiere lanzar un mensaje de ánimo a las personas que padecen la misma dolencia que él. “Mi mensaje de ánimo es que el que lo tiene, que no se preocupe, antes o después se convive con ello y pasará a un segundo término en su vida”.

Los acúfenos aparecen por causas poco claras y de forma bastante aleatoria. No obstante, los especialistas en audición recomiendan evitar la exposición a ruidos fuertes para prevenir el tinnitus.

Otros famosos que también padecen esta afección auditiva son las periodistas Carme Chaparro y María Teresa Campos o colegas de Segura como Pedro Almodóvar.