María, Juan, Laura, Rafaela, Camila y Leo: los 6 amigos fallecidos en un suceso

Fueron atropellados por una camioneta a gran velocidad y conducida por un hombre bebido

Enrique Vives Caballero es el presunto autor del múltiple atropello

La sociedad colombiana sigue consternada por la muerte de 6 amigos jóvenes en un brutal atropello. Sucedió la madrugada de este lunes en una de las principales carreteras de la ciudad de Santa Marta. Una camioneta de alta gama conducida por un hombre bebido se llevó por delante a este grupo de adolescentes.

Las víctimas mortales fueron identificadas como Juan Diego Alzate (17 años), los hermanos Camila y Leonir De Jesús (18 años), Rafaela Penit y Laura Valentina De Lima (19) y María Camila Martínez (24 años). En el siniestro resultó herido otro joven, Brayan Ángel. El niño de 13 años de nacionalidad venezolana volvía a casa con su tía después de celebrar su cumpleaños.

En esta tragedia se han combinado varios factores, desde la imprudencia de los chicos al cruzar la vía hasta la falta de iluminación. Pero la principal causa ha sido sin duda la actitud del conductor de la camioneta, que duplicaba la tasa de alcoholemia y además iba a una gran velocidad. Se le atribuye un homicidio doloso.

El presunto causante del arrollamiento es Enrique Vives Caballero, un joven y conocido empresario de la zona que regenta varios restaurantes. Es natural de Santa Marta y pertenece a una familia propietaria de varios locales gastronómicos. En 2015 se presentó a las elecciones locales en una plataforma ciudadana. 

Rafaela, Camila, Leo, María, Rafaela y Juan: las víctimas del accidente

Las diferentes versiones del accidente

Según una primera información de las autoridades de Tráfico, el accidente se produjo cuando los jóvenes se disponían a cruzar la vía. Fue en el kilómetro 86 de la carretera Troncal del Caribe, bajo el puente de Gaira. Pero el atestado posterior cuenta los hechos de una forma algo diferente.

Según esta versión definitiva, “las víctimas se desplazaban en línea por la carretera en la misma dirección que el vehículo, el cual los atropelló arrojándolos a diferentes partes de la vía”. Por lo tanto, no estarían cruzando la carretera. Seis de ellos murieron en el acto, mientras que un séptimo sufrió heridas graves. 

A estas dos versiones se suma la de un tercero, un testigo que contó como se había producido la escena. “Los chicos ya habían cruzado la carretera y estaban todo juntos para coger un camino, un cruce donde hay una salida. El vehículo se encontraba al otro lado y fue en dirección a los muchachos a gran velocidad”.

Esta versión confirmaría que efectivamente las víctimas no cruzaban la autovía sino que se encontraban en un margen, todo juntos. “El impacto sonó muy feo y entonces la camioneta siguio hasta que dio con el puente”, asegura este testigo. “Yo vi todo este desastre porque venía detrás”, relata aún consternado.

Dos hermanos y un cumpleañero

Entre los muertos están Camila y Leonir De Jesús, dos hermanos de 18 años. Su familia está destrozada y aseguran no comprender como una persona pudo cometer un acto así. El padre de los dos fallecidos no quería dejarlos salir esa noche porque llovía, pero al final accedió con la condición que voliese pronto.

Camila estaba en el último curso de bachillerato y su sueño era estudiar Enfermería. “La apasionaba la medicina, nos decía que este año por fin se iba a graduar”, explica su padre. En cuanto al muchacho, también estaba en último curso y su gran objetivo entra realizar un curso de criminalística.

El herido es un joven de 13 años que venía de celebrar su fiesta de cumpleaños. Lo hacía acompañada de su tía Rafaela, que se encontraba en los fallecidos. El pequeño se encuentra ingresado en el hospital en estado crítico, y está recibiendo el apoyo de toda la comunidad. 

El responsable quiere eludir la justicia

Los familiares de las víctimas han desvelado que los jóvenes volvían de un local ubicado al otro lado de la carretera, después de una tarde de ocio. Por su lado, el presunto infractor se hizo fotos en una licorería y las colgó en redes sociales pocas horas antes del accidente. Los afectados piden que se haga justicia.

Pero no será tan fácil, porque el empresario que conducía la camioneta Toyota se encuentra aún en la clínica privada donde fue ingresado tras el accidente. El abogado de Enrique Vives intenta evitar que se efectúe la detención alegando el estado de salud de su cliente. Incluso hay una foto suya en la cama, rodeado de cables y máquinas.

Pero en realidad se trata de una foto escenificada por su equipo legal, ya que según el parte médico la situación no es tan grave. “Traumatismo facial leve, contusión en el labio superior, estado de ansiedad, deshidratación moderada, gastritis y dolor abdominal”, especifica. Nada que amenace su vida.

Piden la colaboración ciudadana

Las autoridades ya han señalado su voluntad de actuar en contra de lo que creen un engaño del presunto homicida. El gobernador y la alcaldesa han pedido que el juicio sea pública y han denunciado a la clínica privada por falta de ética profesional. Creen que estan encubriendo al autor de un grave delito.

“Estamos ofreciendo una recompensa para todas las personas que tengan información que conduzcan a esclarecer los hechos y que se pueda hacer justicia”, aseguró el gobernador. Mientras, las familias y el resto de los vecinos siguen inmersos en un profundo dolor por una tragedia tan salvaje.

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