Raquel Sánchez Silva en la Pasarela Cibeles Fashion Week celebrada en Madrid el 5 de julio del 2019

Raquel Sánchez Silva pierde el miedo y cuenta dónde se esconde desde que le acusaron

Raquel Sánchez Silva reabre heridas con las últimas novedades sobre la muerte de su marido

Raquel Sánchez Silva ha pasado página del episodio más triste y turbio en su vida. Corría 2013 cuando su marido de entonces, el cámara Mario Biondo, fallecía en el piso que compartían en Madrid. La presentadora se quedaba viuda a los 40 años y el fallecimiento de Mario se producía en circunstancias un tanto extrañas.

Tanto fue así que durante varias semanas se estuvo especulando sobre las causas reales de la muerte de Biondo. Raquel estuvo en el punto de mira, pues según relató posteriormente la familia de Mario, había cambiado la versión de los hechos posteriores a la muerte, en algunos detalles. 

Ella jamás se ha pronunciado al respecto, dejando la resolución de este misterioso caso en manos de la Justicia. Precisamente, en su momento, la Justicia española cerró el caso apuntando a que Mario se había suicidado. Así lo determinó la Fiscalía española, que ha llegado a archivar la causa hasta tres veces, siempre con la misma motivación.

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Sin embargo, los padres de Mario nunca dieron por buena esta tesis y han estado luchando hasta ahora. Así pues han pedido varias veces la reapertura del caso, algo que sí han conseguido que se haga en Italia, no así en España.

Durante este tiempo, la relación entre Raquel y sus suegros ha ido deteriorándose, pues ella ha pasado página completamente de aquel episodio. Nunca ha querido involucrarse en la batalla de la familia de Mario. Lo que acaba de dictaminar ahora la justicia italiana, sin duda le ha caído como un tremendo jarro de agua fría.

Pese a ello, Raquel vive ya una nueva vida. Desde 2015 está casada con Matías Dumont, un productor audiovisual argentino y tiene dos hijos mellizos, que ya tienen 7 años.

Raquel Sánchez Silva muestra la casa donde vive su nueva vida

Raquel Sánchez Silva no ha podido volver a vivir en el piso que compartía con Mario Biondo. Actualmente es un centro de terapias naturales y de meditación. Ella se ha trasladado a otro piso, también en el centro de Madrid, muy distinto de su anterior vivienda.

Muy activa en redes sociales, Sánchez Silva ha dejado ver varias estancias de su casa, que combina los techos altos y los rincones arquitectónicos más clásicos con elementos más modernos.

Así pues, el piso está cubierto de parquet en su totalidad y demuestra que Raquel es una gran amante de las alfombras, de distintos tonos y materiales. Los muebles que decoran su vivienda son también de estilo moderno y contrastan con el clasicismo de las estancias. La viuda de Mario Biondo es también una apasionada del arte, principalmente del arte contemporáneo. 

Las paredes de su casa están llenas de cuadros, pero sin demasiadas estridencias. Tonos bastante neutros, colores blancos, negros, grises y ocres son los protagonistas estéticos. Además, el inmueble mantiene puertas bastante antiguas y sistema de calefacción con radiadores, dándole un toque vintage, acorde con el estilo de la presentadora

Las noticias que vuelven a Raquel Sánchez Silva al pasado

En esta nueva casa es donde Raquel Sánchez Silva ha rehecho su vida y es feliz junto a su familia. Que se vuelva a hablar de Mario Biondo y de su fallecimiento es algo que trae a Raquel recuerdos a los que no quiere volver.

Aquellos desgraciados hechos la sumieron en un estado de tristeza del que le ha costado mucho rehacerse. Superado el duelo, no quiere ni oír hablar de reabrir estas viejas heridas. 

Raquel Sánchez Silva junto a Santina y Pippo, sus suegros, en el funeral por Mario Biondo
Raquel Sánchez Silva vivió uno de sus peores momentos. En la foto junto a los padres de Mario | GTRES

La conclusión de la justicia italiana es clara: Mario murió asesinado por autores desconocidos que simularon un suicidio. Los autores han quedado, por el momento, impunes. La familia del cámara descansa tranquila según apunta El Mundo.

"Él no se suicidó, no era drogadicto, no murió en un juego erótico. No sabemos quién lo mató, pero al menos le hemos devuelto la dignidad". No sabemos si el concluyente informe de Italia dará pie a que se reabra también el caso en España.