Fernando Ónega

Fernando Ónega confirma la llamada tras los problemas de su hija Sonsoles

Sonsoles Ónega no podía creer lo que estaba pasando en su casa

Fernando Ónega es uno de los periodistas más prestigiosos y veteranos de España. Sus logros profesionales están más que acreditados y su trayectoria profesional le ha llevado a los medios más reputados del país.

Sin embargo, ahora que acaba de cumplir 75 años, de lo que más orgullo siente en la vida es de sus dos hijas, Cristina y Sonsoles. Ambas han seguido el camino profesional de su padre y están triunfando en el sector.

Cristina es la directora del Canal 24 Horas de Televisión Española y una experta de la crónica judicial. Cuando le confesó a su padre que quería dedicarse al periodismo, Fernando sintió alegría y vértigo. Es una profesión complicada, inestable económicamente, pero muy agradecida.

Además Cristina rápidamente empezó a trabajar y le ha ido bien. El gran problema en casa se produjo cuando fue Sonsoles, la pequeña, la que también apostó por el periodismo

La llamada que cambió la vida de Sonsoles Ónega

Sonsoles Ónega es dos años menor que su hermana. Cuando llegó el momento de decidir sus estudios superiores, le confesó a su padre que también quería ser periodista. Tal como cuenta en El Español, ahí Fernando se plantó.

"Le comenté que hiciera algo más positivo con su vida, que con dos periodistas en la familia ya teníamos ruina suficiente".

A Sonsoles, aquellas palabras de su padre le sentaron como un tiro. Durante un tiempo estuvo realmente triste y preocupada por la conversación, algo que notaron también en el instituto. 

Fernando Ónega y Sonsoles
Fernando Ónega y Sonsoles, dos periodistas como la copa de un pino | GTRES

"Me llamaron del colegio de mi hija, me dijeron que le estaba causando un trauma", recuerda Fernando sobre aquellos tiempos. Entonces se fue a hablar con los profesores de su hija y le dijeron claramente que Sonsoles tenía que estudiar periodismo, que tenía claras aptitudes para ello.

No se equivocaron y hoy en día es una de las caras visibles de Telecinco. Además tiene una seña clara de identidad en medio de una parrilla televisiva complicada. Sonsoles le da un toque de credibilidad, rigor y de 'periodismo', en definitiva que ningún otro programa en la cadena consigue ofrecer.

Sonsoles Ónega y los cambios que le llegan en otoño

Sonsoles Ónega ha logrado lo que muy pocos en la cadena de Fuencarral. Hace doblete diario, con Ya es mediodía y Ya son las ocho. Su carrera ha sido meteórica, pues se estrenaba con el programa al que daba paso Ana Rosa Quintana y al poco tiempo, empezaba con el vespertino.

Sonsoles trabaja más de doce horas diarias, pero lo hace con auténtica pasión. Además, los que la conocen, la definen como meticulosa, perfeccionista y rigurosa, hecho que conlleva que se esmere mucho en cada tema. 

Está viviendo un momento muy gratificante en lo personal, pero bastante complicado en términos de conciliación familiar, pues pasa casi todo el día en Telecinco. Esto puede cambiar a partir de otoño, ya que algunas informaciones aseguran que el vespertino podría ser sustituido. 

Pasapalabra es imbatible en su franja horaria y, aunque el espacio de Sonsoles no va mal de audiencia, no supera nunca a la competencia. Así pues, podría sustituirse Ya son las ocho por algún concurso o formato distinto, todavía se está estudiando.

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No obstante, la hija de Fernando Ónega sigue siendo uno de los valores al alza de la cadena. Su simpatía natural, buen trato con los trabajadores y credibilidad ante la audiencia son su mejor baza. 

Quién le iba a decir a Don Fernando que, aquel día que le llamaron del instituto de Sonsoles para hacerle cambiar de opinión iba a marcar tan positivamente la vida de su pequeña.