Primer plano de Ana María Aldón con rostro serio

Ana María Aldón descubre quién está haciendo sufrir al padre de su hijo y por qué

Ana María Aldón ya tiene el nombre de la persona que está detrás de todo

Corren malos tiempos para Ana María Aldón y para José Ortega Cano. El diestro y la diseñadora viven una de las etapas más complicadas de su vida y de su matrimonio. En estos momentos, la situación es bastante delicada.

Por un lado tenemos a Ana María Aldón fuera de juego. Tras sus últimas y sonadas entrevistas y una importante sobreexposición mediática, Aldón no podía más y tenía que retirarse a descansar.

Por prescripción médica y precisamente para evitar volver a caer en el pozo de la depresión, Ana María lanzaba un alegato final. Reclamaba a su marido que le diese el sitio que le correspondía en su casa y se marchaba a descansar junto a su hijo. Alejada de los medios y de la televisión por estar de baja laboralmente, Aldón dejaba también su matrimonio en un punto debilitado y sin un futuro claro.

▶️ VÍDEO: Otras noticias de Corazón

Ortega Cano afirma que las cosas con Ana María están bien y que hablan a menudo. Su hija, Gloria Camila, la otra parte del conflicto también pisaba el freno y tras una supuesta conversación con Ana María dejaba de meter leña en el fuego.

El torero sigue con su vida, pero arremete contra todo aquel que le acerca un micro a la boca. Está cansado y no quiere más polémica en su familia. Su matrimonio pende de un hilo y nadie apuesta a que se acabe salvando la relación.

Así de mal las cosas, aparece otro nombre. Alguien de quien se ha hablado muy poco hasta ahora, pero que podría tener la clave de todo lo que está pasando

Ana María Aldón y la "pecera de pirañas" que casi acaba con ella

Ana María Aldón nunca ha dado nombres y apellidos de las personas que están detrás de un conflicto que desde fuera, cuesta bastante entender. Ahora ha sido Irma, una exsocia de Ortega Cano la que ha arrojado algo de luz.

Según ella, "Me ha costado mucho recuperarme, económicamente y psíquicamente", tras su experiencia con la familia. "Ortega Cano es muy buena persona, pero está manipulado. Ana María es un encanto".

Ortega Cano con su cuñado Aniceto
Aniceto siempre ha estado tras Ortega Cano, siendo su mano derecha | GTRES

Al preguntarle quién está manipulando al torero, Irma afirma que son sus hermanas, Conchi, Carmen y Aniceto, el marido de esta y cuñado de Ortega. "Es una pecera de pirañas y el pobrecito de Ortega Cano que se deja influenciar".

Esto vendría a confirmar lo que ha apuntado siempre de forma velada Ana María Aldón. En aquella casa, no manda ni ella, ni Ortega, hay muchos intereses y muchas personas opinando y tomando decisiones

Aniceto, el hombre en la sombra que mueve los hilos.

Ana María Aldón nunca ha responsabilizado directamente a Aniceto de nada, pero es uno de los nombres que siempre ha sobrevolado el conflicto. Irma sí confirma que ella todos los tratos durante los dos años que tuvo negocios con Ortega, los hizo con Aniceto.

"Aniceto lo controla todo, el 150%. Es su camiseta interior. Ortega Cano me da mucha pena porque le tengo mucho cariño, por supuesto que entiendo a Ana María", concluye Irma.

Aniceto y las hermanas de Ortega siempre han estado al lado del diestro. Esto ha sido así especialmente durante las malas épocas del diestro.

Cuando tuvo que ingresar en la cárcel en 2014, fue su cuñado quien se hizo cargo de todo durante su ausencia. También le ayudó el otro hermano del torero, Paco.

Ana María Aldón con Aniceto
Ana María Aldón acudía a la cárcel a ver a su marida, acompañada de su cuñado Aniceto | GTRES

Este rol de hombre en la sombra lo ha mantenido desde entonces y Ortega le sigue a pies juntillas a la hora de tomar decisiones. En este sentido, Ana María Aldón ha visto que su criterio no es tenido en cuenta y que realmente, ella pinta muy poco en el día a día doméstico. Es el séquito familiar de Ortega quien acaba decidiendo y gestionando todos los temas. 

Ana María está a un paso de tocar fondo. La gran incógnita, después del golpe en la mesa que ha dado, es saber si logrará que Ortega confíe más y mejor en ella. Quizá, por el contrario, seguirá dando coba a los que ya estaban en la vida del diestro antes que ella.